septiembre 10, 2009

entre más oreo, más oreo

Ya lo había dejado, (pero ahora) gracias a mi madre ha vuelto a mi la adicción a las galletas oreo, esa extraña ansiedad por (separar, saborear y, sumergir) ese sabor tan singular (que Lors ni que nada).

Y es casi un ritual, casi una experiencia (religiosa♪), de esas que, un vaso con leche, las galletas, y yo, tenemos nuestro momento, nuestro espacio, donde todo se detiene. sin hacer nada, simplemente dedicado a comer...

me gustan mucho, y quiero.

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