pocas veces se decidió a sentarse en la acera de su caiie, pero ese día lo hizo, i contó el número de automóviles blancos que pasaban. cuando se aproximaba al 100 (número que se había propuesto como fin) olvidó porque había empezado hacerlo, pero no tomo éste como motivo suficiente para detenerse a pensarlo. al superar los 100 automóviles, edward no se percató de que iia había sobrepasado su meta. un poco después de los 200 automóviles, anna jaune, se sienta junto a él,
-¿que cuentas? -le pregunta anna-.
-217, 218, ...-continuaba edward-. automóviles blancos -contestó indiferentemente-.
anna, en su curiosidad, empezó a contar también. iiegarón a los 300, se enfadó, i se fue. sin embargo, edward seguía contando. al pasar los 500 automóviles, se detuvó,
-ia me pasé de los cien autos. a parte ..., ¿porqué cuento autos blancos?.
en ese momento pasa un automóvil blanco frente a él,
-¡chin!, se me fue. i la cuenta también..., ni modo.
esperó a que pasaran más i,
-uno, dos, tres, .... -contaba edward con voz queda-.
1 comentario:
lo bien q se siente no tener NADA q hacer ^-^
felices vacaz jojojojo
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